Contaré

"Contaré todas tus maravillas."

-Salmo 9:1

Como Contar

El original de estas grabaciones se hizo en 2002. Es adaptado al español desde el ingles de la serie “Following Jesus”.

“Y les enseñaba muchas cosas en parábolas… Con muchas parábolas semejantes les hablaba la palabra, conforme a lo que podían oír.  No les hablaba sin parábolas.”
Marcos 4:2, 33-34ª

La Palabra de Dios es Una Historia, la historia de Dios y la humanidad. La historia comienza con Dios y su creación del mundo y las primeras personas. Continúa con el propósito que Dios tenia para con el hombre y la mujer y como ellos destruyeron esa relación por su desobediencia. La desobediencia y maldad creció en su impacto -en la primera familia y después a toda la tierra. El impacto fue el juicio de Dios en contra del pecado seguido por la promesa que Dios hizo para mandar a su Prometido para bendecir a todos los pueblos. Entonces la historia continúa con el llamado de Dios de un hombre en particular, el comienzo de una familia, y después, en el comienzo de una nación. La historia de Jesús empieza desde esa Historia Antigua para traer una nueva relación y un nuevo pacto al hombre. La historia sigue con el regreso de Jesús al Padre y el nacimiento de la iglesia. Aún hoy, nosotros somos parte de la historia y todavía nos falta la historia que nos será revelada. ¡Historias! Muchas historias, pero siguen siendo Una Historia.

Las narrativas tienen continuidad y avanzan hacia el enfoque de la provisión de Dios en Cristo para restaurar la relación quebrantada por el pecado del hombre.  Las historias del Antiguo Testamento proveen la preparación necesaria para los que buscan la verdad porque exploran lo que es el pecado y la necesidad del perdón. 

Las narrativas presentan las características de Dios, las del hombre natural (carnal), las de Jesús tanto como el hombre perfecto (sin pecado) y el perfecto Hijo de Dios, y las del creyente del cual los pecados son perdonados y lo que Dios espera de estos creyentes.  Cómo vienen en forma de historias, estas verdades son presentadas en una forma que no invita el rechazo de los oyentes.

Las narrativas del Antiguo Testamento tratan con los asuntos de la autoridad y la soberanía de Dios (la razón por la cual somos responsables ante Dios), la relación quebrantada por el pecado, empezando con Adán y Eva y continuando por medio de sus descendientes (nuestros ancestros), el juicio de Dios contra todo pecado junto con el castigo por el pecado, pero, también, la provisión del escape del castigo, y la promesa de Dios de su Prometido para sufrir como un sacrificio sustituto por los pecados del hombre.   Las narrativas del Evangelio comparten del cumplimiento de las profecías de la venida, el ministerio, el sufrimiento, la muerte y la resurrección de Jesús quien regresó al Padre cuando su ministerio en el mundo había concluido.

Las narrativas sobre Jesús dependen de las narrativas del Antiguo Testamento.  Las narrativas del Antiguo Testamento proveen una fundación para entender las implicaciones de la historia de Jesús.


El narrar la historia del Evangelio desde la Creación hasta el Juicio es recuperar un método Bíblico efectivo usado por los evangelistas pioneros del primer siglo.  Aunque necesita ser apoyado por enseñanza de más largo plazo, sirve como la punta de la espada para los esfuerzos evangelísticos entre personas  no-alcanzadas,  insensibles, o analfabetas de cultura oral. Estas personas viven en la oscuridad del pecado e ignorancia del Hijo enviado por Dios para perdonar sus pecados, redimir sus vidas y las de su pueblo.  Uno planta, otro riega, Dios da el crecimiento.

Indica que su fuente de narrativas es la Palabra de Dios

Si no es causa de algún problema, abra la Biblia antes de compartir la narrativa.  También puede mantenerla en sus manos al narrar.  Así los oyentes recordarán que la narrativa viene de la Palabra de Dios.  Al hablar de la narrativa y sus implicaciones para los oyentes, puede colocar la Biblia abierta en algún lugar.  Con algunos analfabetos, tener una Biblia abierta puede causar una brecha entre el narrador y sus oyentes.  Si es ofensivo que usted puede leer y ellos no, aparte la Biblia y comparta las narrativas de memoria.  Para algunas culturas una Biblia marcada o subrayada es ofensivo, así que debe mantener una Biblia limpia a la mano. 

No se meta a debatir o argumentar con los oyentes

Haga de la sesión narrativa un tiempo de calma en que todos ganan.  Si es necesario, conteste las preguntas de los oyentes hostiles, con más narrativas o refiérase a algunas que ya ha compartido con ellos anteriormente.  O, puede contestar con una pregunta propia: “¿Qué piensa usted?” o “¿Por qué hace esa pregunta?”

Haga de cada encuentro un tiempo para entrenar

Haga el mejor uso de cada oportunidad con un interprete o hermano para que sea un tiempo para entrenar.  Al entrenar a alguien, va a querer compartir su visión – la razón por la cual está haciendo lo que está haciendo.  También va a querer compartir su testimonio y en especial la razón que usted comparte la Palabra de Dios en esta manera – un deseo que todos tengan la misma oportunidad que tuvo usted de recibir el perdón de sus pecados.   También, para que ellos conozcan a Jesús como el que dio su vida como el sacrificio sustituto por sus pecados.  Para que todo pueblo pueda gozar de las ricas bendiciones de Dios en sus vidas, así como lo ha gozado usted.  Si hablan Español, tenga listo copias de sus lecciones Bíblicas para compartir mientras las esté dando.  Recuerde que este manual es para su instrucción y pueda que sea una preparación para un encuentro evangelístico muy diferente a lo que ellos acostumbran normalmente. 

Si lleva visuales consigo, como cuadros para la enseñanza,  esté listo para dejar estos en las manos de alguien que usted entrene a usarlos.  Haga tiempo para repasar los cuadros (u otros visuales) con la persona y explique cada uno.  Entonces, ore con la persona para que Dios bendiga su uso de los cuadros mientras comparten las narrativas. 

Si no hay alguna respuesta aparente a las narrativas Bíblicas

Esto puede ocurrir por varias razones.  Primero, no se desanime si el grupo de oyentes parece disminuir después de que haya comenzado.  La gente encuentra maneras para escuchar sin exponerse.  Preguntarán a alguien que sí estuvo presente lo que dijo el narrador.  Es importante seguir aún que solo tiene unos cuantos oyentes.  Claro, si ofende sin querer, por medio del vocabulario, por que cause ofensa en las narrativas, o por el uso de ciertos cuadros,  esté preparado para disculparse con los oyentes.  Haga los cambios necesarios si es posible y continúe.  Una sesión con su interprete antes de compartir la narrativa puede ayudar a evitar este tipo de problemas. 

Algunas veces hay una reacción tardía a las narrativas.  La gente oye las historias pero no responden en ese momento.  Las narrativas continuarán a afectarles después que usted se haya ido mientras que el Espíritu Santo las usa para traer convicción de pecado y desplazar error con la verdad. (¡Esto en verdad ocurre!) Usted habrá sembrado la semilla que un hermano local pueda cosechar mas tarde.  Así que considérese parte del equipo, como Pablo cuando dijo, “Yo planté, Apolos regó; pero Dios dio el crecimiento.” (Col. 3:6)

La meta al empezar un movimiento de plantación de iglesias es de saturar un pueblo con la Palabra de Dios, compartido de tal modo que la gente pueda recibirlo, entenderlo, considerarlo, tener una oportunidad de responder, y puedan compartir lo que oyen con otros.  Y, por medio de entrenar a un asistente o ayudante dejará alguien que pueda continuar lo que usted, con la ayuda de Dios, ha comenzado.   Y, dicho sea de paso: Toda la preparación y enseñanza debe ser ungido con oración por usted, su intérprete, si lo usa, y por sus oyentes.  Su ministerio por medio de la Narrativa Bíblica se hace en asociación con el Espíritu Santo.  Usted comparte la historia y el Espíritu trae la convicción. 


Obstáculos al Evangelio

Por encima de las tradiciones religiosas, existen varios obstáculos al Evangelio.  Uno es la falta de alfabetismo.  Algunas personas son analfabetas.  Siendo que no pueden leer son comunicadores orales de primera categoría.  Así que no se puede usar un tratado para evangelizarlos ni será provechoso regalarles una Biblia.  Otros tienen un alfabetismo limitado por falta de estudio.  Estos batallan con vocabulario religioso u otro palabras que desconocen.  Aún otros tienen Bíblias o porciones de las Escrituras solo en el idioma oficial o usado por etnias vecinas, pero no en su idioma materno, idioma del corazón.

Muchos resisten el mensaje del Evangelio y cualquier intento de presentarlo.  Han sido advertidos en contra de su mensaje por ser del occidente y parte de un plan imperialista occidental.  En casos extremos las personas son abiertamente hostiles a lo que ellos interpretan como predicación Así que cualquier intento de testificar de una manera que suena a la predicación rápidamente atrae oposición abierta.  Puede que no sea tanto el mensaje como la manera de la presentación que están  rechazando.  El mismo mensaje en una forma más compatible y culturalmente aceptable, como lo es la Narrativa Bíblica, puede ser a la vez agradable y aceptable para los oyentes.

Uno de los obstáculos más difíciles es el entendimiento de parte del oyente de su propio pecado y lo que debe hacer por ello.  A veces quiere mucho tiempo haciendo que los oyentes se interesen y mantengan atención suficiente hasta que ellos puedan decir, “Nosotros somos como esas personas en estas historias que pecaron y quedaron bajo el juicio de Dios.”  Cuando los oyentes entiendan que el pecado es un problema sin salida ante un Dios justo, entonces estarán listos para oír lo que Dios ha hecho para redimir al pecador por medio de Jesús.

Puentes al Evangelio

Cada encuentro evangelístico envuelve una relación amistosa, cuanto breve que sea.  Mientras más largo sea el encuentro, más firme será la relación amistosa, más fuerte será la confianza, y más grande la posibilidad de que los oyentes lleguen a entender las implicaciones que el Evangelio tiene para ellos.

Además, las narrativas son relativamente fáciles de recordar, llevando a la posibilidad de los oyentes los cuenten a otros.  Las narrativas sirven para establecer las verdades relacionadas con la salvación.  Cuando las narrativas se cuentan a otros, el evangelismo continúa. 

Las narrativas entretienen.  Pueda que esté pensando, yo no he venido a esta gente para entretenerlos.  Pero si no les atraemos la atención y la mantenemos suficiente tiempo para compartirles el Evangelio, entonces, ¿Qué hemos hecho?  Puede ser el valor del entretenimiento de una narrativa sea lo que ayude que el Evangelio sobreviva la hostilidad contra el Evangelio.  Las narrativas crían la confraternidad en una situación comunal donde contar historias es la norma. 

Hay muchos otros puentes tales como en lugares donde las personas tienen sueños en las cuales Jesús se les aparece.  Muchas personas están buscando paz para sus vidas.  Los entristecidos necesitan un mensaje del amor de Dios y su perdón.  Hasta el deseo de aprender Ingles puede ser un puente para compartir el Evangelio.